Pequeñas pestañas, tan blancas como la nieve y la pureza, aún pueden responder al llamado del amor incondicional.
Avísame si aún la niebla impide que veas del otro lado porque aun te falta la protección de tu luz, yo te ayudaré.
No es imposible caminar bajo la lluvia incesante, los granizos aún pueden soportarse.
Deja que el dolor fluya por tus dedos, que las lineas de tu corazón vibren dentro de tu cuerpo y te den el impulso para dibujar lineas con tus pies, alas con tus brazos.
Y mi alma podrá contemplar la nevada que cae, alrededor nuestro, siendo el escenario perfecto para brillar.
Un dulce amor, que va renaciendo, déjalo crecer, aliméntalo, él será uno de tus protagonistas en esta danza nostálgica.
Y aquella inocencia que aún guardas debajo de tus cabellos largos y enrollado como un recuerdo preciado.
Deja marchar todo aquello que inhiba tu sabiduría y tu comodidad. Recargate con energía y poder, de la primavera que se viene, de tus días recordados, que te hacen vivir y te movilizan hacia otro plano espacial
Llama a la Luna que te acompañe en esta noche fría, que ilumine tus pasos, que llene esta noche de misterio y sugerencia inmortal.
Crece, aliméntate de amor que te hará bien, no conserves tus conocimientos ni tesoros, déjalos libre, así como tu misma te liberas de todo aquello que te encierra y te impide volar.
Pestañas blancas, píntate de colores, abre tus ojos, deja fluir la energía, que llega hasta tu pecho y hace latir tu corazón, tan fuerte que te llega asustar, no temas por las sombras, que solo te distraerán.
Iluminarte, se libre, fluye tu potencial, y no dejes de soñar.

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