Que tan lejano se siente todo, que tan simple se convierte todo cuando me esquivas, sonriéndome como si nada estuviese ocurriendo. Arrogancia, egoísmo o simplemente ignorancia.
Busco luces claras pero venís y nublas toda mi vista, como si estuviera en una ruta a oscuras, intentando arribar.
Necesito respirar, sonreír, descansar, volver a empezar o corresponder un abrazo tuyo, ese que vengo esperando hasta en sueños, porque lo extraño, como tus palabras y tu paciencia en cada locura mía, o nuestro silencio en cada encuentro, tu sonrisa, más tu dulzura.
Si tu amistad y tu amor no quieren pertenecer en este mundo entonces, ¿que esperas?
¿Consumirme?¿Robarme lo poco que queda? Yo ya no tengo mas nada para ofrecer, estoy incompleta, desarmada, por eso dedico mi vida a caminar, ya dejé de volar porque me cortaron las alas hace ya mucho tiempo, cuando la ilusión era lo que decidía por mí, cuando me entregaba sin pensar en mi. Cuando no me quería a mi misma y regalaba un poco de amor por ahí.
Yo ya no soy así, la enamorada que vivía esperándote, toda la vida, como muchas veces lo prometí, porque aún me quiero, porque me cuido y porque ya no soy la misma de antes, la descuidada, la inocente, la insegura que simplemente sabía amar, volar y sufrir.
Entonces te pregunto otra vez, porque se me acaba la paciencia, porque me siento decidida a seguir mi vida y porque no entiendo porque te quedas parada en mi camino si no das respuestas, ni preguntas, ni argumentos, entonces ¿Que esperas con esta invitación?

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