miércoles, 27 de febrero de 2013

Hasta que me miraste y me dijiste con esos labios impuros lo que tanto duele escuchar, como un eco retorciendo mis venas.


Anoche no pude dormir, me desperté con lágrimas en los ojos y mucha angustia en mi alma.

Tus palabras volvieron y dolieron igual que esa vez. Mi corazón palpitaba tan rápido que sentía que en cualquier momento saldría por mi boca y caería al piso enchastrando con sangre el vestido celeste.

Me sentí igual que aquella vez que comencé a analizar cada pensamiento, sentada frente a su escritorio, hablándole a aquellos labios rojo y mirando con mis ojos nublosos sus tacones enormes, pero no tanto como su amargura para decir las cosas.

Evitación, angustia, necesidad, confusión, pasado, transformación, introspección.

Así recuerdo aquel consultorio.

Tus palabras volvieron a surgir con tanta dolencia que ahora me duele escuchar hasta el mínimo ruido.

Creí que estas cosas no serían tan dolorosas como la última vez, pero fueron tan intensas que me tomaron por sorpresa.

Bajo un paraguas pequeño me encontraba, viendo todo tan perfectamente doloroso.

Tantos meses y días para volver a caer de la misma forma.

Y aunque te grite que pares aún aparecerás, dibujada como un animal y observada como un humano. Al fin y al cabo decidiste convertirte en persona y dejar el anonimato como una nube borrosa en mi cabeza.

Estas últimas noches noté tu presencia abrazándome con necesidad de atraparme, y me sentí indefensa, mas porque sabía que con tu regreso traerías ira a mi alrededor.

No me dolió recordarte, sino sentirme igual que antes, tener esa tensión en mis manos y esa falta de cariño y contención en mis ojos. Me falta la alegría y la valentía que sostenían mis pies.

Todo aquello cayó de repente; ¿y vos para que serviste en mi vida entonces? Simplemente para recordarme todo lo que caí en estos años, y lo tan miserable que fue caminar por un callejón sin salida.

Y acá me encuentro, en el mismo lugar de la escena del crimen.

Mis dedos no saben que teclear, porque saben que escribiendo, sea como sea no va a trasmitir esta vez nada, solo confusión y desinterés. Perdón, pero esta vez simplemente quiero plasmar la indignación de volver a escribir palabras tan vacías como en aquellos días...

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