No es la duda, es la incógnita de la vida, de mi vida, de esta vida.
Descubrir cuál es el propósito de estos sentimientos encontrados.
Noté su presencia, al darse cuenta que mis ojos llegaron a ellos, justo cuando los suyos me miraban en silencio, volteó tan rápido la cabeza que se delató aún más.
Mis emociones están en proceso de desarrollo, pero pude ver en un momento, o en varios que sus preguntas y sus oraciones incompletas esperaban ser respondidas o terminadas aunque sea por una sonrisa.
Al mismo tiempo que mis pensamientos digerían actitudes ajenas, el sueño se hizo presente y me arrinconó contra la pared, apuntándome con una espada en mi corazón.
Que palabras tan justas y necesarias.
Las cosquillas recorrían por todos mis huesos, me dejé llevar por las palabrerías y el desamor de una enamorada de la vida.
Cuando me percaté de que era todo un sueño, busqué su nombre hasta en las paredes. No existías, eras un sueño completo, de pies a cabeza. Eras lo que tanto buscaba pero terminaste siendo lo que yo imaginaba.
Descontracturada, amante de la vida, la alegría y las caricias.
Tanto es el anhelo que mi cabeza intenta hundirme mas en la duda de su existencia
Tengo en mi cabeza una lista de características tan parecidas que llevan diminutas diferencias entre sí. Y me pongo a pensar...
- ¿Cuanta razón tendrás? ¿En que momento me arrepentiré? ¿Cuantas escenas de crímenes presenciaré?
Pasaron mas de dos años, sus palabras dan vueltas hace días y aún no tengo en quien desconfiar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario