lunes, 15 de junio de 2020

Volver a cero.



A pesar del tiempo, aún siento como el agua llega hasta mi cabeza y me deja sin oxígeno. Mi cuerpo empieza a tensarse, mi garganta duele, y siento como poco a poco cada partícula de mi cuerpo se prende fuego hasta comenzar a desintegrarse. Mi cabeza explota de dolor, mis ojos arden de tanto aguantar, mis pulmones duelen, y mi corazón comienza a latir lentamente pero con fuerza, y llega el pulso a todo mi cuerpo de un solo golpe. Mi cuerpo comienza a desvanecerse, mi mente, mi alma... mi alma queda suspendida, puedo verla como poco a poco se destiñe, se apaga y lo único que encuentro a mi alrededor es oscuridad.

Mi querida oscuridad, te temía tanto que al verte ya no me asusto, me resigno abrirte mis brazos y buscar consuelo en vos, como si pudieras hacerme desaparecer del mundo. Pero tan equivocada estoy, que es por eso mismo que mi cuerpo me suplica cada vez que te ve poder dejar de latir.

¿Cuando fue la primera vez que te vi? No se, pero se ve que no hubo última vez.

Aún recuerdo el momento en que mi cuerpo se quebraba en dos, miraba por la ventana pero no veía sol, ni nubes, ni cielo, ni pájaros. Veía gris, escuchaba gris, sentía gris. Creí que ese momento duraría una eternidad pero no, en algún otro momento hubo alivio, incluso hubo olvido pero no duró por mucho tiempo.

El cuerpo tiene memoria, las manos también y se ve que este será mi eterno destino. Si no habré intentado todas las salidas... creeme que si lo intente.

Con cada respiro las lágrima salen, perdí los límites otra vez, ayer mientras me explotaba la cabeza y mis lágrimas salían con dificultad se me vinieron tantas cosas a la cabeza que ya no sentí vergüenza o lástima de mí. Anhelaba volver a dibujar mi cuerpo y aliviar la presión en mi pecho o cerrar los ojos y permitirme nadar en el mar para aliviar la tensión en mi cuerpo.

Si, realmente me siento presionada a sobrevivir, me siento obligada a seguir un esquema en la vida pero por dentro vuelvo apagarme y dejo de respirar por mi cuenta.

Sería tan fácil todo con un poco de ignorancia e indiferencia, sería todo más fácil. ¿Cuanto podré aguantar? ¿No podré buscar una alternativa? ¿Cuanto me lastimara el deseo? Ya no me siento acompañada, ya no se con quien desahogarme, me siento completamente sola. De repente estoy nuevamente sola en esta batalla interna, ya ni ayuda pido porque sé que es innecesario y realmente no encontraré alguien que pueda sostenerme la mano sin juzgar, sin lastimarme, sin alejarse, sin tener lastima y sin terminar de ahogarme.



Quiero que esto acabe, como sea.

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