lunes, 8 de abril de 2013
La realidad de las palabras.
Cuando conoces a alguien haces un esfuerzo involuntario por hacer un panorama y observar cada movimiento, palabra y detalle físico para descubrir a esa persona.
Todos llevamos dentro a otra persona, lo de afuera es simplemente una apariencia, a veces podemos ser bastante predecibles y visibles... y muy pocas complejas de descubrir.
Cuando queres conocerla mas a fondo empezas a descubrir actitudes que al principio no pensabas que tendría. Al mes descubrís su humor, sus gustos, sus enojos, y tambien sus miedos.
Cuando van pasando los meses, vas descubriendo mas cualidades de esa persona, y es ahí cuando sentís o no atracción (en el sentido que quieran), e interés por esa persona.
¡Pero alto! no es eso a lo que vengo a escribir, es simplemente mi inquietud, mi forma de intentar explicarles mi sensación, necesidad de explicarles como se siente de este lado, no por que pasa, porque si fuera así, entonces no estaría tratando de entenderme con precisión.
Crees que lo natural es intencional, las cualidades salen a flote cada vez que una oración sale de tu boca.
Pero no, estas bastante equivocado señor/señora lector. El habla extremo es común en mi, siempre me trataron de cotorra, expresiva e hiperactiva, pero no, ese no es un caso general porque otros me empezaron a tildar de tímida, callada, encerrada, incluso apagada. Esto es normal, me dicen los demas, pero.... ¿y si no es tan así?
Antes de ir a esas sesiones interminables creía que esto era algo normal, no, mejor dicho, no me había dado cuenta que no estaba siendo tan normal, tampoco me daba cuenta de los problemas que me estaban trayendo.
Vos crees que conoces perfectamente a una persona pasado un año, como mínimo (tu mejor amigo, tu pareja) bueno, yo no soy así.
Para mi todos los días sos un desconocido (y para vos, yo tambien) cada vez que hablo con vos, repito lo irrepetible simplemente por cortesía imaginaria. Parece que a veces no te escucho, incluso que no te entiendo, pero guardo toda crítica para desarrollar mi punto de vista en mi cabeza, y no en la tuya, no quiero confundirte mas lo que me confundís con tus interrogatorios personales.
El por favor, gracias, y el "me ayudas" no existe, desaparecen de inmediato con solo hablarme, simplemente no estan. No porque no quiera, simplemente no puedo manejar mis palabras y mi cuerpo (o sí, pero un debate en mi cabeza termina por estallar)
Cuando estoy acompañada me siento sola y vacía, cuando me hablas me siento sorda y cuando me escuchas me siento tonta.
Muy tonta.
Entonces las palabras se me empiezan a mezclar y mis cachetes se vuelven colorados.
Y es cierto. Mi cuerpo se descontrola y sacude el alma, y entonces él aprovecha a escaparse.
¿Nunca sentiste estar fuera de tu cuerpo? ¿No sentir nada? ¿Ni sentir que te contagian la risa?
Mi alma, siento literalmente que se va, como un animal liberado, lo veo irse y volver, como un cachorro juguetón. Dejo de sentir dolor físico y emoción alguna. Ahora sí te contesto las preguntas pero no te entiendo e intento decir algo pero sale lo mas absurdo de mi boca.
Me siento mareada... pero mas que nada perdida.
Te pido permiso, única vez que te pido algo, y me voy, lejos hasta acomodar mis pensamientos, principalmente para recuperar mi alma.
No es mas simple que pedir perdón, ni confesar lo que hiciste mientras ellos no te veían. No es un pensamiento momentáneo ni cosas de la vida. No es timidez ni vergüenza, porque he hecho muchas ridiculeces sin sentir pudor. Mas bien es una desconexión; mi alma no siente, mi cuerpo no reacciona, entonces me siento perdida y me falta todo. Desde que aprendí a desconectarme de mi misma que ya no puedo manejarlo mas. La salida fácil terminó siendo la mas peligrosa.
Asi que por favor, si pasa un año y te sigo hablando igual, no es porque no me intereses o porque soy bastante neutra. Si estoy ausente, si no me escuchas, si no te cuento nada mas alla de lo que te digo con palabras, no creas que no pasa nada, porque pasa todo. Si te molestaras un poco en ver como soy en realidad te darías cuenta que no es tan difícil cortar mis barreras.
Mi cabeza es una tormenta, nada mas.
Asi que no te guíes por mi silencio.
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